Estimados lectores, nos es grato poder finalizar este blog con muy lindos testimonios y opiniones de diferentes mujeres de alrededor del mundo con distintas profesiones y culturas. La pregunta a la cual nos responden es ¿Qué significa ser mujer hoy en día?.
Según Patricia Bispo (Neoenergia), significa ser protagonista, a través de conquistas diarias, de un movimiento que transforme la sociedad en un lugar más igualitario y respetuoso.
Según Cecilia Jimenez (Futbolista), es un reto, es saber que tenemos los mismos derechos y, al mismo tiempo, luchar para que no se considere un privilegio.
Según Wendy Wynne (Avangrid), ser mujer hoy en día es liberador, somos más independientes y trabajamos en carreras diferentes a lo que alguna vez fue el status quo.
Según Maria Lázaro (Directora de desarrollo corporativo), no debería significar nada especial, pero la realidad es que nacer mujer marca una diferencia porque los roles, estereotipos, expectativas, sesgos, modelos y referentes son distintos.
Según Cristina Garcia (Iberdrola renovables), es ser consciente del esfuerzo que han hecho las generaciones anteriores, las cuales allanaron el camino hacia una sociedad más igualitaria.
Y finalmente terminamos con las palabras de Maria Lopez (Jugadora de hockey), nos comenta que ser mujer hoy en día es un orgullo por aquellas mujeres que abrieron camino hacia una sociedad más justa y una responsabilidad porque debemos seguir luchando por nuestros derechos.
Muchas gracias queridos lectores por su tiempo e interés en
este blog, su apoyo constante nos hizo continuar con este hermoso blog. Mil
gracias y hasta una nueva oportunidad. Los dejamos con estas frases motivadoras
de la lucha de la mujer en la sociedad.
Una mujer con determinación es la mayor fuerza que se
encontrará en el mundo. Detrás de cada gran mujer, existe una magnífica
historia que la convirtió en guerrera.
En esta entrada le hablaremos un poco más sobre el papel que
desempeñan las mujeres en el mercado laboral. ¡Empecemos!
A lo largo de la historia, a las mujeres siempre se les ha
dado un rol tradicional en el hogar: hacer las tareas de la casa, cocinar y
limpiar, cuidar de los niños, tener lista la cena para cuando el marido llega
de trabajar.
A finales del siglo XVIII, con la Revolución Industrial, las
mujeres empezaron a incorporarse en el mundo laboral. Sin embargo, no tenían
las mismas condiciones: cobraban menos que los hombres y no tenían los mismos
derechos laborales.
La lucha por la igualdad en el mundo laboral fue uno de los
motivos que originaron el Día de la Mujer.
A principios del siglo XIX, la Conferencia Internacional de
Mujeres Socialistas reclamaba el derecho a voto para las mujeres, mientras las
trabajadoras de las fábricas de Estados Unidos se declaraban en huelga para
conseguir mejoras laborales. A mediados del siglo pasado, cada vez trabajaban
más mujeres en las fábricas, sobre todo a causa de los conflictos bélicos.
Durante la Primera y la Segunda Guerra Mundial, los hombres fueron a luchar al
campo de batalla y las mujeres les sustituyeron en las fábricas para no perder
la producción.
El famoso cartel “We can do it” fue creado en Estados Unidos
durante la Segunda Guerra Mundial (1939-1945) para levantar el ánimo de la
población. Las mujeres jugaron un papel fundamental para mantener el país en
marcha: ocuparon el lugar de los hombres en las fábricas y consiguieron que la
economía no se derrumbara. El cartel muestra a una mujer con el mono de
trabajo, levantando su brazo como símbolo de fuerza y poder de las
trabajadoras. En la década de 1980, el cartel se convirtió en un símbolo del
movimiento feminista.
El techo de cristal en el trabajo
Dentro del movimiento feminista, el “techo de cristal” es
una metáfora para explicar la situación de desigualdad de las mujeres en
diferentes ámbitos, se utiliza esta expresión porque se trata de barreras
invisibles que aparentemente no existen o nadie quiere admitir, pero que acaban
perjudicando a las mujeres en su carrera profesional y en su vida personal.
En el mundo laboral, las mujeres cobran menos que sus
colegas hombres a pesar de ocupar el mismo cargo y tener la misma
responsabilidad. Además, según datos de Naciones Unidas, menos de una tercera
parte de los puestos directivos están ocupados por mujeres.
Además de tener menos oportunidades, para las mujeres es más
difícil compaginar su profesión con la maternidad.
La situación de desigualdad empeora en los países con menos
recursos, donde las mujeres tienen un acceso a la educación más limitado.
Vientos de cambio
Afortunadamente, los gobiernos de algunos países están
desarrollando nuevas leyes y medidas para promover la igualdad de género; por
ejemplo, Islandia es el país con menor desigualdad de género y acaba de aprobar
una ley de equidad salarial: las empresas están obligadas a pagar el mismo
sueldo a hombres y mujeres (si incumplen la ley, deben pagar una multa de hasta
400 euros al día).
Suecia es un país referente en la igualdad de género. El 46%
de sus representantes parlamentarios son mujeres, la líder de la Iglesia sueca
es una mujer (Antje Jackelén, la arzobispa de Upsala) y el permiso de
maternidad se alarga hasta 480 días, que padres y madres pueden repartirse como
quieran.
Por otro lado, la primera ministra de Nueva Zelanda, Jacinda
Ardern, cuando anuncio estar embarazada, estuvo seis semanas de baja. Un
ejemplo más para demostrar que las mujeres no deben renunciar a su carrera
profesional si quieren ser madres. ¡Un paso más hacia la igualdad!.
Estimados lectores a continuación se le mostrará un documental que trata sobre “Ser Mujer en América Latina: campaña por los derechos de la mujer”. En el siguiente video, Mercedes Hernández es la directora de la Asociación Mujeres de Guatemala, una ONG en Madrid que trabaja e investiga para la denuncia sobre la violencia de género en su forma más conocida y antigua: la que ocurre en el ámbito de la pareja; pero al mismo tiempo asistiendo a una violencia de una resistencia patriarcal enorme: los feminicidios, donde los asesinos y las víctimas no se conocían y no mediaba entre ambos relación alguna en el momento en el que las mujeres fueron sometidas a torturas sexuales y después asesinadas, para luego exhibir públicamente estas atrocidades. Es decir, son crímenes impersonales.
Todos estos delitos ocurren sin que la víctima y el perpetrador de estos delitos se conozcan. Entonces son dos tipos de violencia distintos que están conviviendo, retroalimentando uno del otro en el escenario actual.
Hernández detalla el papel de la mujer en las guerras contemporáneas y la violencia en el ámbito privado que cobra más de un millar de víctimas en Guatemala cada año. Además de la impunidad del 98% que reina en estos casos.
Mujeres de Guatemala AMG ha logrado la creación de redes entre mujeres refugiadas, desplazadas, migrantes, etcétera; residentes en España, que junto con compañeras de distintos lugares del mundo comparten sus conocimientos y han logrado poner dentro del debate público la necesidad de defender los derechos humanos de las mujeres. El trabajo de Mercedes Hernández y su asociación ha sido fundamental en mujeres que han tenido que enfrentarse a las fronteras legales y mentales.
Material Audiovisual:
Además querido lector, el 8 de marzo y se conmemora el Día Internacional de los derechos de la Mujer. Este año 2022 no fue la excepción y las mujeres siguen con la lucha bajo el lema “Igualdad de género hoy, para un mañana sostenible”. Esto nos lleva a pensar, ¿sabemos cuál es la situación actual de los derechos de las mujeres en Latinoamérica? Lamentablemente, hoy seguimos siendo una de las regiones donde el feminicidio continúa siendo uno de los mayores flagelos.
En el siguiente reportaje, conoceremos a Julissa Mantilla Falcón, presidenta de la Comisión Interamericana de Derechos Humanos, que nos brinda el panorama de la situación actual en nuestra región, y la lucha constante de las mujeres por la igualdad. Como primer ejemplo tenemos a Nicaragua, en donde a pesar de la fuerte crisis social que atraviesa ese país, hoy en pleno siglo XXI, hay mujeres políticas presas por defender su opinión por la democracia. ¿Puedes imaginarlo? Que tu amiga, tu hermana o tu madre vaya presa por tan solo expresar su opinión. Situación más grave sucede en Colombia, país donde existe un conflicto armado, en el que se ha reportado múltiples violaciones sexuales hacia mujeres y que es de carácter urgente, la participación del Estado para la investigación de estos casos.
Estimado lector, te invitamos a ver el siguiente reportaje, no con la finalidad de alarmarte, sino de que puedas conocer nuestra cruda realidad en la que vivimos, podamos reflexionar y actuar cada día por un mundo sin distinciones de género, raza, creencias, etc.
Recuerda siempre que cada pequeño acto, es un gran paso para un mundo mejor.
Queridos lectores, hoy les traemos este documental, el cual habla “Por los derechos de las mujeres en Perú”. Este video de InteRed nos acerca a la situación de las mujeres en Perú, a través de los testimonios de representantes de las organizaciones peruanas con las que trabajan y de asociaciones vecinales y de los datos del Fondo de Población de las Naciones. En la historia, los derechos de la mujer eran muy escasos en un ambiente machista y racista.
En este argumento, con un Perú en crisis y terrorismo, se cuenta la historia de María Elena Moyano, una mujer que tuvo que migrar a Villa el Salvador a la edad de 12 años, desde una edad temprana, se dio cuenta que por ser mujer, afrodescendiente y menor no tenia ningún reconocimiento. Creció, para dar una lucha política, en su ascenso a lograrlo fue acribillada y dinamitada por terroristas. Convirtiéndose en una mártir en la lucha por la igualdad de derechos y justicia entre el hombre y la mujer. En 2015 se fundó el Centro Cultural Guadix, una sucursal que se encarga de fomentar el emprendimiento y educación de mujeres, jóvenes y niños.
Estadísticamente 1 mujer es violentada cada minuto y violentada sexualmente Cada 4 minutos, 13 de cada 100 mujeres salen embarazadas entre ellas también niñas de menos de 15 años o adolescentes. En zonas rurales hay un aumento del 19 al 23 % de embarazos en la última década.
El voto de la mujer fue declarado desde 1935, pero recién se consolidó en el año 1980 con la constitución del año 1979. También se formó el movimiento "somos la mitad queremos paridad sin acoso" que busca el equilibrio político entre hombres y mujeres, además que promueve que se cree una ley que sancione el acoso político para garantizar el acceso a más mujeres a la política y la permanencia de estas.
Estimado lector, hoy en día a pesar de los avances, la mujeres enfrentan dificultades en el ámbito de los derechos laborales, si bien las reformas han mejorado la inclusión económica de las mujeres, aún subsisten desigualdades que acechan día a día ¿sabes cuales son? aquí te lo contamos...
La mujer del siglo XXI es una mujer libre en búsqueda de reivindicación y empoderamiento femenino. La mujer de este siglo elige qué estudiar, si vivimos solas o en pareja, si tendremos hijos o no, entre otros miles de decisiones que hace 51 años exactamente no era posible. Las mujeres de hoy en día, si vivimos mejor pero todavía no podemos hablar de una igualdad real hombre-mujer, desde ejemplos tan cotidianos como la vida familiar en donde el hombre, de repente, se olvida de la igualdad y repite los comportamientos que ha visto en su familia: el padre trabaja y la madre ocupándose de la casa y los hijos. Es curiosa la admiración de un “buen padre” por pasar todo un sábado con los hijos y el poco reconocimiento del trabajo constante de “la buena madre” durante toda la semana.
Por el lado empresarial, acceder al mercado laboral en igualdad de condiciones es todavía aún más difícil. En teoría, todos tenemos los mismos derechos y responsabilidades, pero en la práctica no sucede así, especialmente si eres joven y mujer, un factor doble de discriminación, en donde las mujeres cobran menos que los hombres por el mismo trabajo y muy pocas acceden a puestos de tomas de decisión. Si bien es cierto, hemos ganado en independencia económica, estudios y respeto profesional, el precio a pagar es muy alto ya que paralelamente nos quejamos de falta de tiempo y estrés, asimismo la presión social por ser perfectas nos angustia y muchas veces deprime. Las mujeres de este siglo queremos hacerlo todo, al mismo tiempo y bien hecho. Entonces, sucede que mientras eso ocurre, no disfrutamos del proceso y nos auto exigimos de tal manera que nos llegamos a olvidar de nosotras mismas. El éxito está sobrevalorado y no alcanzarlo nos angustia.
Además, se debe destacar el desempeño de las mujeres en las operaciones de mantenimiento de la paz en la que hoy puede participar, y están desplegadas en todos los ámbitos como efectivos policiales, militares y civiles que han repercutido positivamente en los entornos de mantenimiento de la paz, incluso en la misma protección de los derechos de la mujer. Las mujeres hemos demostrado que podemos realizar las mismas tareas, al mismo nivel y en las mismas condiciones dificultosas que los hombres. Por ejemplo, en 1993, las mujeres representaban el 1 % del personal uniformado desplegado, y ahora hasta el 2020, de los aproximadamente 95.000 miembros del personal de mantenimiento de la paz, las mujeres constituyen el 4,8 % de los efectivos de contingentes militares, el 10,9 % de las unidades de policía constituidas y el 34 % del personal de asuntos judiciales. ¿Y por qué es fundamental el papel de la mujer en el mantenimiento de la paz? Con nuestra participación se mejora el rendimiento en general, se tiene mayor acceso a las comunidades, se contribuye a la promoción de los derechos humanos y la protección de los civiles, y alientan a más mujeres a participar activamente en los procesos políticos y de paz.
En el ámbito científico, de acuerdo con las Naciones Unidas, los prejuicios a los que se enfrentan las mujeres en este ámbito continúan manteniéndose con las niñas, que son alejadas de las ciencias y la investigación. Si bien la participación de las mujeres y las niñas en este ámbito ha mejorado en las últimas décadas, la mayor parte de los países del mundo cuenta con una buena cantidad de participación masculina en las áreas de la ciencia, la tecnología, la ingeniería y la matemática. Por ejemplo, en América Latina el caso más resonante es Perú, en donde menos de tres de cada diez investigadores son mujeres, según un informe del Instituto de Estadística de la UNESCO en el 2018 y, Chile también se sitúa entre los países de la región donde la proporción de mujeres científicas es baja, con tan solo un 34% del total de investigadores en 2017. Ante este escenario, con el objetivo de fomentar la inclusión y aumentar la participación de las mujeres en las ciencias, las Naciones Unidas establecieron que el día 11 de febrero sea considerado como el Día Internacional de la Mujer y la Niña en la Ciencia.
Entre algunas otras oportunidades que las mujeres tienen actualmente es que: las mujeres tienen la oportunidad de votar, cosa que antes no se podía porque no las tomaban en cuenta para elecciones.
Las mujeres tienen la
oportunidad de votar, cosa que antes no se podía porque no las
tomaban en cuenta para elecciones.
Las mujeres tienen la
oportunidad de tomar cargos en los gobiernos, antes no se consideraba a
las mujeres para estos debido al machismo que había y la idea de que solo
los hombres podían gobernar,
Las mujeres tienen la
oportunidad de trabajar fuera de casa, antes las mujeres se dedicaban a
ser amas de casa mientras el hombre trabajaba. Ahora la mujer tiene la
oportunidad de trabajar e incluso ganar salarios como el de los hombres.
Las mujeres ahora tienen la
oportunidad de abortar legalmente ante violaciones en algunos países,
cosa que es buena porque la mujer debe decidir si quiere tener el bebé de
su atacante o no.
Finalmente, esperamos que algún día, deje de existir el “Día de la mujer” como un día de género de la minoría frágil y se cambie por el “Día de Igualdad” ya que reflejaba realmente lo que buscamos: Respeto, porque el respeto al final y al cabo, no tiene género.
Querido lector,
como sabemos, los derechos de la mujer han sufrido vaivenes históricos, avances
y retrocesos, en el largo camino hasta llegar a la situación actual, que para
muchos todavía está lejos de ser perfecta.
Por lo cual
quisimos hacer un repaso de algunas de las cosas que las mujeres no podían
hacer hace 100 años en la mayoría de los países occidentales y en la
actualidad son consideradosderechos en muchos de ellos.
Vestirse con
Libertad
En las sociedades
occidentales los pantalones eran una prenda masculina, y no fue
hasta entrado el siglo XX cuando se empezaron a considerar apropiados para las
mujeres.
En 1915, la
feminista puertorriqueña Luisa Capetillo fue arrestada por ponerse
pantalones en público en La Habana, lo que da una idea de cuán estrictas
llegaron a ser las normas del vestir en algunos lugares.
"La
relajación de las normas morales sobre el aspecto de la mujer en el mundo
occidental no comenzó hasta los años 20 y 30 del siglo pasado en grandes
ciudades como Nueva York o París, cuando se produjo un cambio en la
representación de la figura femenina, sobre todo en las clases medias",
dice Isabel Morant, profesora de Historia en la Universidad de Valencia
(España) y editora de la colección "Historia de las mujeres en España y
América Latina".
Las mujeres
empezaron a cortarse el pelo, a subirse las faldas, a salir a pasear solas. Los códigos de
vestir se fueron relajando a lo largo del siglo XX. Pero los cambios
fueron paulatinos. Pat Nixon fue la primera dama de Estados Unidos que
vistió pantalones en público, y lo hizo en 1972. Francia no
abolió formalmente la obsoleta prohibición de usar pantalones en la capital,
París, ¡hasta 2013! Y aunque las
normas y presiones morales sobre el aspecto físico todavía perduran, hoy la
libertad es mayor que hace 100 años.
Votar
El voto es un
derecho que se da por sentado hoy en día en muchas partes del mundo. Sin embargo,
hace 100 años las mujeres no podían votaren muchos países.
El voto femenino
fue permitido por primera vez para todas las mujeres en Nueva Zelanda en
1893. Australia,
Finlandia, Noruega y Dinamarca lo aprobaron entre 1902 y 1915. Reino Unido lo
hizo en 1918, aunque solo para mujeres de más de 30 años y que cumplieran
(ellas o su marido) ciertos requisitos de propiedad.
Tendrían que
pasar años hasta que este derecho llegara a América Latina. El primer país
donde pudieron votar las mujeres en la región fue Uruguay,el 3 de
julio de 1927, en un plebiscito local en la comunidad de Cerro Chato, en el
centro del país. Pero fue
Ecuador, en 1929, el primer país latinoamericano en consagrar en la ley el voto
femenino, aunque solo para las mujeres alfabetizadas mayores
de 21 años.
Participar en
las fuerzas armadas
Aunque las dos
guerras mundiales supusieron un avance en este sentido, las mujeres participaron
mayoritariamente en roles que no eran de combate.
En los países de
la OTAN, el reclutamiento de mujeres en los ejércitos regulares empezó a
principios de la década de 1970 en algunos "pioneros": Estados
Unidos, Canadá, Dinamarca y Francia.
Noruega tiene la
primera fuerza de élite integrada solo por mujeres. Luego, otros los
siguieron a finales de 1970 y principios de 1980.
En Alemania, las
mujeres no alcanzaron un estatus militar completo hasta el año 2000. Las
restricciones duraron muchos años y en distintas esferas. Por ejemplo, el
primer país de la OTAN en permitir a las mujeres trabajar en submarinos fue
Noruega, en 2000.
Y en América
Latina, no entraron al cuerpo de comando terrestre en muchos países hasta las
décadas de 1990 y 2000, según documentos de la Red de Seguridad y Defensa de
América Latina.
Divorciarse
En algunos
países, como España, el único requisito para poder divorciarse en la actualidad
es que hayan pasado tres meses desde la fecha del matrimonio; pero históricamente
el divorcio no ha sido tan fácil.
Las mujeres
"tenían que probar maltrato físico o adulterio, o incluso
ambos a la vez. Y no podían evitar ser forzadas a tener relaciones sexuales
porque la violación se definía como relaciones forzadas con alguien que no
fuera la esposa".
En Reino Unido,
por ejemplo, el divorcio era algo muy extraño antes de 1914 y estaba
considerado un escándalo. La ley de Causas
Matrimoniales, de 1923, permitió por primera vez a las mujeres solicitar el
divorcio en caso de adulterio del cónyuge, algo que hasta ese momento solo
podían hacer los hombres.
Otra ley, en
1937, amplió las posibles causas del divorcio: crueldad, deserción o
locura incurable, explica el Parlamento británico en su web.
La violación
dentro del matrimonio no estuvo reconocida legalmente durante mucho tiempo. El
verdadero cambio, según Coontz, fue la introducción del divorcio sin
causas. Fue en Rusia tras la revolución bolchevique de 1917.
Pero en Estados
Unidos, por ejemplo, hubo que esperar hasta 1969, cuando California se
convirtió en el primer estado en permitirlo. Chile fue el
último país de América Latina en legalizar el divorcio, en 2004.
La aprobación
del divorcio "favoreció a las mujeres, pero no a todas por igual",
afirma Morant: las mujeres que más lo utilizaron en un principio fueron
las que eran independientes económicamente.
Abortar con
amparo legal
A finales del
siglo XIX el aborto se ilegalizó en Estados Unidos; en Noruega, quien ayudase a
una mujer a abortar podía ir a la cárcel; y en Alemania se prohibieron los
abortos que no se debieran a estrictas razones médicas, recoge la
"Enciclopedia de Oxford sobre mujeres en la historia mundial".
La excepción fue la
Unión Soviética, que permitió el aborto gratuito en hospitales en 1920, aunque
en 1935 José Stalin volvió a criminalizarlo.
El siguiente
país en legalizar el aborto fue Islandia, en 1934. La
verdadera ola liberalizadora se produjo a finales de los años 60, con
cambios legales en Estados Unidos, Europa Occidental e Israel, entre otros.
Pero las leyes
del aborto han sufrido numerosos vaivenes y hoy en día hay muchos lugares donde
el aborto está prohibido, con o sin excepciones. En América
Latina hay siete países donde impera la prohibición total: Chile,
Nicaragua, Honduras, República Dominicana, Surinam, Haití y El Salvador.
Administrar
sus propios bienes en el matrimonio
La posibilidad
de heredar, poner una demanda judicial o participar en contratos no estuvieron
siempre al alcance de las mujeres.
En Estados
Unidos, por ejemplo, estos derechos se concedieron por primera vez a las
mujeres casadas en 1848, con la aprobación en Nueva York de la Ley de
Propiedad de las Mujeres Casadas.
En América
Latina, aunque las mujeres ya podían heredar y ser propietarias a principios
del siglo XX, en la mayoría de países no podían administrar sus propios
bienes si estaban casadas. De hecho, en
algunos países las mujeres adquirieron antes el derecho a votar que el derecho
a controlar sus asuntos económicos.
En América
Latina, los primeros en garantizar el derecho a manejar sus bienes fueron Costa
Rica (1887), El Salvador (1902) y Nicaragua (1904), y el último fue Guatemala,
en 1986, según el libro "Empowering Women: Land and Property
Rights in Latin America" (Empoderando a las mujeres: tierra y
derecho de propiedad en América Latina), de Deere y Magdalena León de Leal.
Pero a pesar de
los avances, las mujeres casadas se mantuvieron largamente en una
situación de supeditación a sus maridos durante décadas. En Colombia, por
ejemplo, hasta 1974 el marido todavía tenía la potestad de determinar
unilateralmente el lugar de residencia del matrimonio. La potestad
marital, o derechos del marido sobre la persona y propiedades de la mujer, se
mantuvo en algunos países latinoamericanos, como Ecuador, hasta 1970.
Ejercer el
derecho a la planificación familiar
La Iglesia
católica empezó a condenar rutinariamente cualquier práctica que interfiriera
con la concepción durante la Edad Media. En 1484 el papa Inocencio VIII incluyó
la contracepción entre las actividades propias de las brujas, cuya persecución
autorizó mediante la bula Summis desiderantes affectibus. Aunque la
existencia y utilización de métodos anticonceptivos se remonta a tiempos
antiguos, su situación legal ha ido variando.
En Estados
Unidos, por ejemplo, la contracepción fue legal durante la mayor parte del
siglo XIX, pero en 1873 el Congreso ilegalizó la circulación de anticonceptivos
a nivel federal.
En la década de
1960, 30 estados todavía tenían leyes que restringían la venta e incluso
la publicidad de métodos anticonceptivos.
La hostilidad de
algunos gobiernos a los métodos anticonceptivos se plasmó en numerosos ejemplos
como el de Argentina, donde la Junta Militar que estuvo en el poder desde
1976 a 1983 prohibió por decreto cualquier práctica de control de natalidad.
En EE.UU., los
esfuerzos de activistas como Margaret Sanger terminaron garantizando
el derecho de las mujeres a la planificación familiar.
Y el
desarrollo de la píldora, promovida en sus inicios por la misma Sanger,
amplió notablemente la disponibilidad de anticonceptivos en países occidentales
a partir de 1960.
Pero no todos la
recibieron con los brazos abiertos. En Francia, la píldora no se comercializó
hasta la aprobación de la Ley Neuwirth, en 1967, que encontró una oposición
feroz de algunos sectores.
En las décadas
siguientes, la investigación científica continuó aumentando el abanico de
métodos disponibles. En América
Latina, por su parte, estos avances médicos, así como las preocupaciones por
el rápido crecimiento de la natalidad y su impacto sobre los recursos,
provocaron un importante cambio de políticas.
Así, como explica Naciones Unidas, "la
mayor parte de los gobiernos de América Latina y el Caribe han facilitado
anticonceptivos desde inicios de la década de 1970".
Material audiovisual:
Podcast:
Derechos de mujeres y madres trabajadoras - Mayela Catalina Muñoz Torres
Estimado lector, creemos que es de vital importancia hablar acerca de los derechos conquistados por la mujer peruana a través de los años, desde el acceso a la educación universitaria hasta la participación en puestos claves del Gobierno. Estos son los logros por los que las peruanas tuvieron que luchar.
El derecho al sufragio fue uno de los principales triunfos
de la mujer peruana en su lucha por la igualdad de derechos. Se trata de un
logro que está próximo a cumplir 63 años. Fue en 1955 que, junto con el
reconocimiento de la mujer peruana como ciudadana, se le concedió este derecho
a aquellas que sabían leer y escribir. En 1979 se incorporó a los iletrados,
consiguiendo mayor participación y representación en el gobierno.
El derecho a la educación superior
Pero aquella lucha no fue la única. En 1874, Trinidad María
Enríquez Ladrón de Guevara, estudiante destacada por sus sobresalientes notas,
fue la primera mujer a la que se le concedió el derecho a la educación
universitaria. Producto de aquel acontecimiento el 7 de noviembre de 1908 se
promulgó la Ley 801 que le permitió a la mujer acceder a la educación superior.
Trinidad Enríquez se graduó como abogada.
Al servicio de la patria
La Ley Nº 10967, en el año 1949, introdujo la prestación del
servicio militar para las mujeres, pero con algunas restricciones debido a la
educación y costumbres de la época. Siete años después las mujeres son
incluidas en la entonces Policía de Investigaciones del Perú. La Policía del
Perú fue la primeras instituciones en América Latina en incluir en sus filas
mujeres.
Incursionando en la política
Fue un año después de haberles otorgado el derecho al
sufragio que Irene Silva Linares de Santolalla es elegida la primera mujer
Senadora Nacional del Perú. Junto con ella ocho mujeres fueron elegidas a la
Cámara de Diputados. En el año 2003, durante el gobierno de Alejandro Toledo,
la abogada Beatriz Merino se convierte en la primera presidenta del Consejo de
Ministros.
La madre trabajadora
En 1918 promulgaron la ley Nº 2851 que creó las salas-cunas
en los centros laborales que contaban con trabajadoras mujeres. Estas madres
podían dar de lactar a sus bebes durante su jornada. Sin embargo, durante el
gobierno de Alberto Fujimori en 1995 fue derogada, para que cuatro años más
tarde solo se otorgara este derecho hasta los 6 meses cumplidos del bebe.
Fue en el 2001 que a través de la Ley Nº 27591 se consiguió
el derecho hasta que el niño cumpla su primer año de edad. El 2006 el derecho
de lactancia se extiende hasta dos horas en los casos de partos múltiples.
Reciente triunfo
La tipificación del feminicidio fue promulgada en el año
2011. Se consiguió que el artículo 107 del Código Penal se modifique y se
incluya el feminicidio como un delito. Hasta aquella fecha solo se hacía
referencia al parricidio.
Estimado lector, en este post queremos visibilizar a todas las mujeres peruanas que forjaron la historia de nuestro país y además fueron protagonistas de grandes cambios. ¿Listo? ¡Aquí te lo contamos!
Aunque casi nunca se hable de ello, también hubo mujeres que jugaron un rol muy importante en la independencia de Perú, una de ellas es...
Micaela Bastidas: Micaela Bastidas Puyucahua se casó con José Gabriel Condorcanqui Túpac Amaru II y con quien tuvo tres hijos. Micaela, por su lado, fue quien organizó todo el desplazamiento y planteó la estrategia de avance para hombres y, sobre todo, mujeres durante la rebelión. La sublevación oficial se desata tras el apresamiento del Corregidor Arriaga. Convocó ejércitos, organizó grupos y lideró a rebeldes para movilizarse por todo el territorio. Donde reunían principalmente a indígenas, mestizos, criollos, afroperuanos, entre otros. Gracias a su dominio del quechua, mientras avanzaba por el sur andino, fue reclutando más personas. Les detalla la situación, les explicaba lo que estaba en juego y les convencía de sumarse a la lucha indígena.
El rol de Micaela Bastidas no solo era partícipe de una rebelión sino también reivindicativo para las mujeres andinas, quechuas y aymaras. Ellas sentaron las bases de la organización del levantamiento. Además de hacerle frente a la explotación española por años, con esta rebelión, se le daría otra mirada a la mujer indígena. Ya no se le limitaría a actividades domésticas o de acompañamiento; sino que, en esta ocasión, también era el frente de la lucha y, de esta manera, le daba otro valor a su participación en la vida social y política de la época. Un claro ejemplo fue su cargo de jefa interina de la rebelión luego del triunfo de Sangarará. Lamentablemente, su final fue sumamente violento. Tras diversas torturas, y pese a resistir hasta el último minuto de su vida, Micaela falleció. Ella fue asesinada junto a Túpac Amaru II, pero esto significó que viviría en la historia de todos y cada uno de los peruanos. Con el tiempo, la vida de Micaela Bastidas es recordada como una que lo dio todo por su pueblo y por su país.
Fue el principal estratega de la rebelión más importante de la época liderando agrupaciones, militares y comunidades. Su rol como mujer la colocó como un ejemplo para niñas y jóvenes hasta el día de hoy.
Si paseas por el Puente de los Suspiros en Barranco te toparás con una de las pocas estatuas en Perú dedicadas a una mujer. En ella está representada Chabuca Granda, una de las voces más emblemáticas de la música criolla peruana.
Chabuca Granda: Nació en un asentamientos minero de Cotabambas, Apurímac el 3 de septiembre de 1920. Desarrolló su gusto por la música desde los 12 años. En el año 1942 contrajo matrimonio con el brasilero Enrique Demetrio Fuller da Costa, con quien tuvo tres hijos: Eduardo Enrique, Teresa María Isabel y Carlos Enrique Fuller Granda. Esta unión no duró mucho y terminó en divorcio. Sin embargo, esto significó su despegue como compositora, y fue así que ganó en 1948 un concurso por la Municipalidad del Rímac con el vals “Lima de veras”. La canción de Chabuca Granda nació gracias a la existencia de Victoria Angulo Castillo, una mujer afrodescendiente, quien visitaba a la cantante en la Botica Francesa del jirón de la Unión en el Centro de Lima. Granda conoció a Angulo en la casa de la escritora María Isabel Sánchez-Concha de Pinilla y estrenó el vals el 21 de julio de 1950, día de su cumpleaños. El reconocimiento del mundo a la obra de Chabuca Granda la ha convertido en una de las peruanas más importantes del siglo XX, y le ha valido un lugar en la memoria de todos los peruanos como un ícono del Perú a nivel artístico. Cabe destacar que la popularidad de la creadora de la ‘Flor de la Canela’ es enorme a tal punto que sus canciones han sido traducidas en más de 30 idiomas. El éxito de sus canciones fue tan importante que ha tenido cabida en varios artistas reconocidos, quienes interpretaron con su propia voz algunas canciones de la cantante peruana.
Las misteriosas Líneas de Nazca son conocidas en el mundo entero por las incógnitas que aún esconden, pero todo lo que sí sabemos de ellas se lo debemos a una gran arqueóloga y matemática:
Maria Reiche: Nació en Dresden el 15 de mayo de 1903. Fue una matemática y astrónoma alemana pero nacionalizada como peruana. La traducción y el trabajo de restauradora, le cambiaron la vida y despertaron en la joven el interés por la arqueología peruana al realizar traducciones para Julio C. Tello. En uno de los artículos que tradujo al arqueólogo Kosok conoció la existencia de gigantescas líneas y figuras,el arqueólogo estadounidense Paul Kosok la invitó a ser su asistente de trabajo, tras aquella primera visita, la joven alemana se enamoró del lugar. María Reiche investigo los mapas sobre las figuras de Nazca y lo que vio en una obra que publicó en 1968 como el “misterio del desierto”, y el hasta la actualidad atrae a este terreno árido y hostil a miles de curiosos, investigadores y estudiosos.
Gracias a sus investigaciones, ahora disponemos de cientos de mapas, planos y fotografías de los diseños y figuras que pueblan aquella gran extensión. Según la teoría de María Reiche, los habitantes de Nazca utilizaron esas figuras como sistema astronómico, calendario de lluvias y planificación de cosechas. En los dibujos del desierto destacan las representaciones de grandes animales como aves, colibríes, grullas, loros, garzas, además de un mono, un caracol, un lagarto, una araña… aunque sin duda las figuras que más se repiten son líneas rectas, espirales y otras geométricas. En diciembre de 1994, gracias a sus esfuerzos y gestiones, la Unesco otorgó a las Líneas de Nazca la categoría de Patrimonio Cultural de la Humanidad Cuando tenía 95 años de edad, el 8 de junio de 1998, María Reiche falleció en Lima víctima de un cáncer. Un mes antes la Unesco le había condecorado con la Medalla Machu Picchu.
En una época donde la presencia femenina era opacada por la masculina, Carmela Combe supo cómo ganarse un lugar en la historia, convirtiéndose en la primera mujer piloto del Perú con solo 21 años de edad.
Carmela Combe Thomson: Empezó sus estudios de aviadora en la Compañía Nacional de Aeronáutica de Lima. Al culminar el curso de aviación -y empecinada en llegar más lejos- Carmela decide inscribirse en la Escuela de Aviación Civil de Bellavista. El 6 de mayo de 1921 fue una fecha muy importante para ella. Después de una jornada de instrucción de cuatro horas, Carmela logró volar sola un avión Curtiss Oriole de más de 10 metros de envergadura. Sus compañeros varones se opusieron rotundamente a que ella pilotara el avión en solitario, pero demostró ser muy capaz. Carmelita, como la llamaban de cariño, una vez dijo: “Al volar por primera vez, mi impresión fue la de haber volado siempre”. A pesar de llevar la aviación en las venas, su trayectoria en dicha carrera fue muy corta. El 6 de julio de aquel mismo año, mientras regresaba volando de Cañete, tuvo su primer accidente al realizar un aterrizaje forzoso en Chorrillos por un desperfecto en el avión que pilotaba. Esta situación dejó secuelas en Carmelita: los golpes dañaron su columna vertebral y le produjeron sordera. Sin embargo, esto no le impidió que siguiera con su deseo de volar. De esa forma, recibió su licencia de vuelo en 1922. Fue premiada en dos ocasiones. En 1960 recibió “La Cruz Peruana al Mérito Aeronáutico” por ser una pionera en la aeronáutica en el Perú; y en 1980 fue galardonada con la medalla al mérito “Jorge Chávez Dartnell”, por sus servicios y aportes a la aviación peruana. Incluso, el ministro José Gagliardi Schiaffino dispuso que Carmela Combe recibiera atención médica gratis de por vida en el Hospital Aeronáutico del Perú.
El 10 de mayo de 1984, Carmelita despegó por última vez al cielo después de una larga dolencia, dejando atrás un legado importante para todos. A pesar de las dificultades que la vida le impuso, siempre supo volar tras sus sueños.
A pesar de que la historia que nos cuentan de Perú está protagonizada por hombres, una de las personas que más ha buceado y ahondado en los detalles de nuestro pasado es una mujer. Se trata de María Rostworowski, una historiadora que escribió importantes libros que nos ayudan a entender a las culturas prehispánicas y al Imperio Inca.
Maria Rostworowski: Nacida en el distrito de Barranco, el 8 de agosto de 1915. Fue educada en diversos países europeos, lo que le valió para aprender francés, inglés y polaco. Rostworowski ha editado, bajo el auspicio del Instituto de Estudios Peruanos (IEP), numerosas obras, entre las cuales se encuentraHistoria del Tahuantinsuyo, el libro de ciencias socialesmás vendido en toda la historia peruana.
Ocupó el puesto de directora del Museo Nacional de Historia. Obtuvo numerosos reconocimientos por su labor y trayectoria realizada, entre las cuales están las Palmas Magisteriales en el grado de Amauta en 1990, el Doctorado Honoris Causa de la Pontificia Universidad Católica del Perú en 1996 y de la Universidad Nacional Mayor de San Marcos en 2008.
Por otro lado, obtuvo el premio Southern Perú en el 2001 y la Medalla José de la Riva Agüero y Osma a la Creatividad Humana y Personalidad Meritoria de la Cultura. En el 2012, el Ministerio de Cultura del Perú la distinguió como personalidad meritoria a la cultura.
¡La pasión y la fuerza de estas mujeres se respira en cada rincón de nuestro país!